Remisero denunció que lo retuvieron en una casa y le sustrajeron el celular por una deuda
El hombre de 60 años acusó al matrimonio dueño del auto que alquilaba por día para trabajar. Investigación policial y judicial.
Un remisero de 60 años, domiciliado en el barrio América del Sur de la ciudad capital, denunció que fue retenido por quienes le alquilaban el auto y le sustrajeron el celular tras exigirle el pago de una deuda.
El hombre expuso ante las autoridades policiales que hace dos semanas conoció a un matrimonio del barrio Juan Díaz de Solís que le alquiló un Chevrolet Prisma para que trabajara como remisero. En este sentido, expuso que le cobraban 48 mil pesos por día el alquiler del rodado.
Relató que, a causa de la poca demanda solicitada a través de la empresa de remises y de los pocos pasajeros que levantó en la vía pública, no pudo concretar el pago del alquiler en tiempo y forma y se atrasó tres días. En consecuencia, tras el pago de una mínima parte de la deuda, le quedó un saldo de 93 mil pesos.
A pesar del difícil panorama laboral en las calles santiagueñas, el remisero siguió transitando la "Madre de Ciudades" en busca de pasajeros. En medio del recorrido, el remisero recibió un llamado telefónico del marido de la titular del auto, quien le solicitó que se trasladara hasta la casa del barrio Juan Díaz de Solís porque tenían que arreglar un asunto.
El hombre denunció que el matrimonio lo invitó a ingresar hasta el comedor de la vivienda, donde iniciaron un diálogo para tratar de llegar a un acuerdo por la deuda. En este sentido, la mujer le pidió la entrega de algún elemento como garantía, aunque el remisero le manifestó que no tenía un bien para cubrir ese monto en ese momento.
El denunciante sostuvo que, en esa circunstancia, la mujer cerró la puerta con llave y lo retuvieron en el lugar sin poder salir, mientras le exigían que saldara la deuda de cualquier manera.
Ante la apremiante situación y el temor a sufrir algún daño, el remisero extrajo el celular para llamar a su hijo para que lo auxiliara, pero le arrebataron el aparato y luego le abrieron la puerta para que se retirara.
La denuncia fue realizada en la Comisaría Comunitaria Nº 11 y se dio intervención al Dr. Ángel Belluomini, representante de la Unidad Fiscal Capital.


